DIGIXIM: tecnología al servicio de la nutrición en Guatemala

El 70 % de la población del Corredor Seco de Guatemala vive en estado de desnutrición. DIGIXIM, una solución digital para la gestión de excedentes alimentarios en Guatemala, surge de la colaboración entre Naria y CODESPA y pone la tecnología al servicio de la seguridad alimentaria de la zona

DIGIXIM es una solución para la gestión de excedentes alimentarios en Guatemala, desarrollada por Naria en colaboración de CODESPA para mejorar la seguridad alimentaria de una zona marcada por la exclusión y la crisis climática. 

Miles de familias subsisten de su propia agricultura con suelos degradados y sobreviven con una tasa de desnutrición del 70 %. La propuesta era reparar la dieta de esta población con una solución digital para la gestión de excedentes alimentarios.

En concreto, el proyecto se centra en la zona guatemalteca del Corredor Seco. Implementamos un sistema de ayuda digital que ha permitido desde mayo de 2025 destinar el excedente alimentario de las empresas locales a las personas que más lo necesitan. 1.000 familias han podido acceder y suministrarse de alimentos desde su puesta en marcha.

Miradas transversales para problemas interconectados

Al aterrizar en el Corredor Seco de Guatemala, nos encontramos con varios factores de exclusión:

  • Aislamiento geográfico: las comunidades rurales se encuentran en zonas remotas con escasa infraestructura y difícil acceso a los mercados y servicios básicos.
  • Crisis climática: las sequías cada año se intensifican más con el avance del cambio climático y la degradación del suelo compromete la producción agrícola y la seguridad alimentaria. 
  • Crisis migratoria: la falta de oportunidades económicas y educativas perpetúa la pobreza y la migración juvenil, sobre todo entre la comunidad indígena de C’horti’.

En 2024, el territorio Ch’orti’ perdió el 75% de las cosechas de maíz y frijol; en 2023, el 85%, y en 2022, el 90%, según fuentes locales. DIGIXIM propone una plataforma con tecnología blockchain que reaprovecha el desperdicio alimentario y cal¡naliza el excedente a las comunidades más vulnerables.

Proyectos como DIGIXIM demuestran que la tecnología no solo aporta eficiencia y trazabilidad, sino también un impacto profundamente postivo en contextos desfavorecidos. En Naria creemos que esa es la verdadera oportunidad de modernizar los procesos del Tercer Sector: lograr mitigar las situaciones de vulnerabilidad sin desperdiciar ningún recurso disponible.

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Kilian Zaragozá CEO de Naria Tech

El caso del Corredor Seco de Guatemala evidencia los actuales desafíos que la acción social enfrenta: un contexto con problemas, causas y consecuencias de la desigualdad interconectadas entre sí. Aun así, esta colaboración público-privada entre CODESPA y Naria, protagonizada por la tecnología, es una prueba de que con la mirada y los métodos precisos, se puede diseñar una respuesta al nivel de la dificultad y transversalidad del panorama. 

Colaboración y tecnología de la mano

Naria, desde la innovación tecnológica, y la ONG CODESPA, desde su conocimiento comunitario sobre el territorio, unimos fuerzas y creamos una solución digital para la gestión de excedentes alimentarios en Guatemala. El proyecto se puso en marcha con el apoyo de la Universidad Rafael Landívar (IARNA-URL) y la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). 

El sistema de aprovechamiento de excedentes empezó a funcionar en mayo de 2025 y continuará desarrollándose durante los próximos dos años. Para la finalización del proyecto podremos medir su impacto al detalle. DIGIXIM funciona en las comunidades indígenas de los municipios de Chiquimula, San Juan Ermita, Jocotán y Cabañas.

Una mujer en Jocotán camina unos 20 minutos para llenar recipientes de agua. Foto: Christian Gutiérrez | Fuente: Climate Tracker Latam

Entre sus principales objetivos de impacto destacan:

  • Mejorar la seguridad alimentaria de las familias de la zona, fortaleciendo su autonomía.
  • Fomentar prácticas de agricultura sostenible.
  • Trazar y optimizar los excedentes alimentarios de las empresas locales aptos para el consumo con transparencia y eficiencia.
  • Restituir la confianza entre gobiernos locales, entidades sociales y comunidades mediante la puesta en marcha de políticas efectivas de nutrición y abastecimiento.
  • Medir el impacto social, económico y ambiental del proyecto, generando aprendizajes que permitan replicar lo que funciona.

 

Más allá del asistencialismo: nuestra respuesta es estratégica

La complejidad del proyecto, no radica solo en su aplicación tecnológica, sino también en la contexto que enfrenta el Tercer Sector. No es que la labor de las organizaciones sociales haya sido, en algún momento, fácil. Sin embargo, actualmente no solo deben hacer frente al problema concreto que, fuera cual fuere, se propusieron deconstruir en sus orígenes. Hoy, más que nunca, deben afrontar desafíos interconectados con estrategias integradoras. 

En este caso, el reto se situaba en un contexto social, ambiental y económico degradado. Para  resolver realidades tan estructurales que se transforman con rapidez no basta con responder apelando a la urgencia. Los sistemas tradicionales de ayuda –asistencialistas, reactivos, fragmentados, manuales– por muy valiosos que hayan sido, ya no alcanzan.

Actuar exige una mirada integradora y estratégica, capaz de conectar el desarrollo social con las herramientas tecnológicas y de ofrecer soluciones que sean medibles, sostenibles y escalables. Ahí es donde Naria aporta valor: como socio tecnológico de organizaciones, entidades públicas y empresas, impulsa una gestión más ágil, trazable y eficiente de los recursos, especialmente los alimentarios, garantizando que la ayuda llegue al máximo de personas posible.